El gaslighting laboral es similar al que se presenta en relaciones personales, pero con el agravante de que puede arruinar tu experiencia en el trabajo, afectar tu confianza, rendimiento y tus posibilidades de alcanzar el éxito en tus proyectos.
Cuando experimentas gaslighting, puedes llegar a dudar de ti mismo, de tus creencias y habilidades. El ambiente laboral se torna tóxico y agotador, ya que la manipulación psicológica, ya sea sutil o más evidente, no solo impacta tu bienestar, sino también tu capacidad de crecimiento y desempeño profesional.
Según Better Up, el gaslighting laboral ocurre cuando un colega o jefe manipula tu percepción al punto de hacerte dudar de tu cordura o recuerdos. Esto se manifiesta en negación de hechos, minimización de emociones o reinterpretación de eventos para hacerte sentir culpable.
Ejemplos incluyen un jefe que no te apoya o te hace sentir que exageras, o un compañero que te manipula para que asumas responsabilidades que no te corresponden o se atribuye tus logros.
Cómo identificar a un gaslighter en el trabajo: Better Up señala las siguientes características comunes en un gaslighter laboral:

- Tendencia a la manipulación
- Baja autoestima
- Inseguridades, reflejadas en la crítica constante a los demás
- Necesidad de control
- Rasgos narcisistas (a veces disfrazados de liderazgo tóxico)
Estas personas suelen desestimar tus emociones, excluirte de reuniones importantes o sabotear tu trabajo.
Consejos para protegerte del gaslighting laboral:
- Establece límites claros: Define tus límites y comunícalos para reducir la exposición a comportamientos manipulativos.
- Documenta todo: Mantén un registro escrito de correos y mensajes, ya que los gaslighters tienden a negar sus palabras o culpar a otros.
- Defiende tus argumentos: Prepárate antes de cualquier confrontación. Mantén tus posturas firmes y claras, sin permitir que la otra persona desvíe el tema o te haga dudar.
- Busca apoyo de confianza: Consulta a compañeros de confianza para obtener retroalimentación honesta que te ayude a manejar la situación.
- Fortalece tu autoestima: Trabaja en tu confianza personal a través de actividades que te permitan sentirte más seguro de ti mismo y menos vulnerable ante la manipulación.
- Escala la situación: Si el problema persiste, no dudes en reportarlo a un supervisor o alguien que pueda intervenir y solucionar el conflicto.
Es fundamental alzar la voz ante cualquier forma de manipulación que perjudique el ambiente laboral.